César Tamborini Duca, un argentino en el camino de Santiago (IV)

Nuestro compatriota argentino y su esposa han cumplido con todo el recorrido, realizando por etapas, acomodadas a sus actividades profesionales en la provincia de León, donde recide desde hace años.
Son muy valiosos sus comentarios a lo largo del camino y tendremos aún una visión general sobre esta Ruta Jacobea culminada en un Año Jubilar. Pero hoy damos paso a reclamaciones.
Al concluir el Camino de Santiago

Al concluir felizmente el Camino de Santiago realizando las etapas pendientes desde Ponferrada hasta Santiago de Compostela, una experiencia única al realizar en total caminando con mi esposa aproximadamente 1000 kilómetros, permitiéndonos conocer la cultura de tan vasto territorio en su sentido más amplio: religión, historia, geografía, aspectos sociales y económicos, etc. me permito hacer algunas reflexiones, para que las publiques si lo consideras pertinente.
En primer lugar dejar en claro que fuimos recibidos con total amabilidad en todos los sitios (no solo en Galicia, que sabemos sienten un gran afecto por los argentinos) como lo habrán percibido las gentes de todas las nacionalidades que participaron de esta experiencia.
Resaltar que el Camino en general está en buenas condiciones y bien señalizado, con algunas lagunas en particular pero que no afectan lo antedicho. Sin embargo debo señalar dos puntos negros, aparte del peligroso Puente de Villarente que te mencionara en una ocasión anterior.
Llegamos a Portomarín donde nos alojamos en su Polideportivo Municipal: unas instalaciones tan precarias y deficientes no corresponden a los de un país civilizado como España; podíamos prescindir del agua caliente y ducharnos con agua fría y eso no representa un problema; podíamos prescindir de las colchonetas y dormir sobre una esterilla y un saco. Una y otra experiencia sobrellevamos sin problemas en otros sitios.
Pero lo que resulta imperdonable, por el daño a la imagen de Galicia y España en general, es el deficiente estado de sus instalaciones sanitarias: letrinas en las que no funcionaba el agua de evacuación, pisos inundados, deficientes condiciones de higiene que representan un peligroso atentado a la salud pública no sólo de los peregrinos, pues se supone que al polideportivo acuden niños y jóvenes de la localidad para los pertinentes entrenamientos y pruebas deportivas.
No sé dónde está el fallo, si en el Ayuntamiento, el Consejo o la Junta pero una inspección de higiene en cualquier empresa particular, conllevaría su clausura inmediata. ¿No se habrán enterado en Portomarín que el 2010 era Año Xacobeo para tomar mínimas medidas que aseguraran el bienestar de la gran cantidad de gente que atravesaría la ciudad?

El otro punto corresponde al Polideportivo de Arca Pino en donde pese al enorme aflujo de personas (está a sólo 20 Km de Santiago) y sin realizar en sus instalaciones ningún tipo de actividad ese día (22 de julio), permaneció con sus puertas cerradas hasta las 16.35, originando una gran aglomeración de gente que sufría los rigores de la canícula, muchas de ellas afectadas con llagas en sus pies después de realizar tantos kilómetros, alguna afiebrada, y … ¿resultaría tan oneroso para el organismo correspondiente, que hubiera una persona desde las 11.00 a.m., hora en que comienzan a llegar los peregrinos evitando así las aglomeraciones y permitiendo el descanso?.
Debo reseñar que una delegación de 85 jóvenes que venían desde Murcia y padecieron los mismos rigores de los demás, una vez instalados decidieron abandonar el polideportivo en señal de protesta por el trato recibido.
En uno y otro caso se trata de instalaciones en las que cobran una cantidad de dinero mínima, pero que al multiplicar por las 400 o 500 personas que acogen suman una cantidad apreciable; y si la contribución fuese aumentada en la irrisoria cantidad de 50 céntimos de euro “per cápita” que no desequilibraría el presupuesto de ninguna persona, habría un ingreso extra de entre 200 y 250 euros diarios, más que suficiente para tener un servicio de limpieza de las instalaciones. Y si ésta no es la solución… pues seguro que debería haber otra.
César José Tamborini Duca
RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa
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