• Chirichi Marcone es salteña, argentina, y habla muy claro.

    Cuando Argentina tiene tantos frentes que son prioridades de fuerza mayor; cuando hay provincias enteras  con carencias básicas; cuando la educación, la sanidad, la justicia, etc. requieren todos los esfuerzos e inteligencia que puedan tener sus legisladores, para tratar de mejorar las cosas o que se den las posibilidades a que la sociedad civil lo haga, la gran preocupación que tienen es el de aprobar los matrimonios gay.

    En esas están y se celebran en algunas provincias, como ha ocurrido el 14 de junio en Salta, audiencias públicas en las que el lobby gay, poderoso en el mundo entero, intenta tener respaldo popular. Por Salta no volverán a pasar en sus vidas, creo yo.

    Se inscribieron para hacer uso de la palabra 180 salteños (que significa en buen castellano o español, el gentilicio plural de hombres y mujeres de la ciudad o provincia de Salta, Argentina). El 90% expuso diversas consideraciones, todas contra la ley que se quiere promover.

    Estuvo representada auténticamente toda la sociedad salteña: instituciones, profesionales (abogados, médicos, psicológos), políticos, religiosos (curas y evangelistas), amas de casa, trabajadores (taxista, albañil, vendedor de libros, etc), estudiantes, jubilados ... todos.

    Fue una auténtica expresión popular. Pero queremos destacar las palabras de esta salteña y argentina, conocida popularmente en la hermosa ciudad del noroeste argentino como Chirichi Marcone. ¡Ay! si tuviéramos en la política argentina muchas Chirichi Marcone con tanta claridad de ideas!

    Se paró, los miro a todos y les espetó con la gracia del hablar salteño, tan argentino él:


    "Primero ¡gracias por permitirme hablar! Estaba deseando expresarme. Me presento: soy Elena D'Angelo de Marcone, una mujer argentina de clase media. Casada a los 25 años, llegamos a cumplir las Bodas de Plata, luego murió mi marido, ahora tengo 86 años.
     
    Tuvimos nueve hijos, a los que ahora se han agregado (saquen la cuenta) 6 yernos, 2 nueras, 58 nietos, 10 nietos políticos y 15 bisnietos: 100 personas! descendiendo de un varón y una mujer. Creo que esta realidad me habilita para hablar hoy aquí en nombre de la gran familia argentina.

      No vengo a vilipendiar, como personas individuales, a mis hermanos homosexuales, pero, ¡eso sí!, a defender, con uñas y dientes, a la familia. Por eso ustedes, señores senadores, hoy considérenme...¡una leona parida que sale a defender su cría! ¿A mis "cachorros" les quieren enseñar ustedes que NO somos, o varón o mujer, y que no hay otra? ¿Nos van a obligar a que: a nuestros hijos se les enseñe en las escuelas que SE PUEDE ELEGIR EL "GENERO" (o sexo) QUE UNO QUIERE TENER? Tremenda mentira biológica y psicológica!
     
    ¿Ignoran que: operaciones,implantes, hormonas, afeites, etc., no logran jamás borrar de los cromosomas el sello genético: "equis y" para ellos, y "equis equis" para ellas? ¿Y que las características psicológicas correspondientes los acompañarán hasta la muerte? ¿Ustedes estudian la posibilidad de DAR FUERZA DE LEY a las uniones entre personas del mismo sexo, que es como usar un par de zapatos, los dos para el pié izquierdo, o los dos para el pie derecho? ¿En eso gastan su tiempo? ¿Esos problemas de esas minorías van a condicionar y cambiar las sanas costumbres de la familia argentina?
     

     ¿Es posible que podamos IR A LA CARCEL por negarnos a renunciar a nuestros más caros valores morales? ¿O es que las leyes se han convertido en un poder tan inmenso y absoluto que hacen cada día más inútil el uso del libre albedrío? Ustedes, varones y mujeres, Senadores de la Nación ¿se van a hacer responsables de tamaña felonía?
     

      Aunque en la Camara de Diputados esta ley ya ha sido aprobada, ustedes pueden todavía reflexionar y cambiar la historia.
     

      Pero, sea como fuere, sepan una cosa: la familia argentina vive, late, late en el vientre de cada madre generosa y sacrificada, y en el corazón de cada varón macho y corajudo para pelearle a la vida y traer hijos al mundo, o mejor, a la Patria. Esta Patria nuestra, NECESITADA DE GENTE y no de niños abortados, ni de drogas y adminiculos para frenar los nacimientos, y, menos, de estas parejas estériles, que configuran la cultura de la muerte!
     

       Señores: ustedes están hoy en Salta, tierra de gauchos intrépidos y viriles, y de mujeres femeninas y fértiles compañeras para toda la vida; aquí a cada gaucho le corresponde una china! Se van a ir de aqui con un NO!! grande como una casa! "

    Así se habla Sra. Marcone.

    Eduardo Aldiser

    RAIZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa.



     


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