Dani Pannullo, coreógrafo argentino con trayectoria española

Tiene el mundo por escenario. Es Dani Pannullo, coreografía argentina en Madrid con toda su carga creativa. Desde aquí recorre el mundo, presentando sus creaciones en teatros de primer nivel de todos los continentes. Todo un mérito que tiene a este argentino por protagonista.
Vamos a recorrer la trayectoria profesional de este compatriota innovador y creativo que ha conseguido estrenar sus espectáculos coreográficos en grandes escenarios del mundo. Ha elegido un camino difícil y peculiar dentro del mundo de la danza. Su inspiración y realización gira en torno a los espacios urbanos y los bailarines de la calle. Entremos en el mundo Pannullo.
E.A. Dani, tu realizas una labor que es algo especial, no hay muchos coreógrafos en el mundo. La pregunta inicial es si antes de ser coreógrafo has estado del otro lado, el del baile, la danza.
Dani Pannullo: “Si, he estado trabajando muchos años, desde mediados de los 80… desde pequeño o adolescente en Argentina en compañías de títeres, me impresionaba mucho el trabajo de un gran titiritero de Argentina.
Luego aquí en España trabajé casi diez años, desde finales de los 80 en la es cena, montando, dirigiendo y actuando. Pero a principios de los noventa decidí dejarlo, un día me levanté como con pánico de la escena y me dije que basta… creía que había nacido más para dirigir que para actuar, aunque la experiencia de hacerlo ha sido importante para el trabajo mío diario.
A mi labor la suelo denominar como director de escena, no me considero como coreógrafo, aunque he bailado y bailo… lo hice mucho en Argentina, pero mi trabajo es más como un director de escena.
Y si, por supuesto, creo que ha sido muy importante haber pasado por la práctica de la danza y de la escena en directo”.
E. A. Tú has nacido en Villa Regina, provincia de Río Negro, en la Patagonia Argentina, aunque has vivido desde pequeño en Buenos Aire. Sin embargo creo que eres de las personas a las que se puede aplicar aquello de “ciudadano del mundo”
Dani Pannullo: “Básicamente me considero un humanista. El humanismo para mí es la nueva religión del Siglo XXI, aunque como concepto lo es desde muy antiguo. Creo que el concepto del arte que yo tengo es un poco como el de Flaubert. Él decía que el arte es una religión. Yo también considero el arte como una religión. Para mi cada teatro, cada espacio, por más grandioso o simple que sea desde el Empire House de Tokio, donde estrené un espectáculo, hasta cualquier teatro humilde de la comunidad de Madrid, son mis pequeños templos y todos son importantísimos para mí”.
E.A. Cuál es tu análisis comparativo de las realizaciones en tu profesión, de Argentina con relación a España o el mundo?
Dani Pannullo: “Nunca me olvido de las raíces. Yo creo que la raíz es una cosa muy importante. Puedo decir que la gran formación intelectual, más que la práctica, la he recibido de Buenos Aires. De pequeño tenía la buena mala costumbre de sacarle algunos billetes a mi padre cuando estaba durmiendo, no para comprarme golosinas o cosas así, sino para comprarme entradas de teatro. Desde muy pequeño he sido un ser muy curioso y entonces pude cosas maravillosas como Constellation, que eran cosas modernísimas para esa época.
Yo era un niño, tenía doce, catorce años y recuerdo que a veces me escapaba o pedían que me compraran una entrada para el teatro Colón y me sentaba allí, entre gente mayor y me miraban como diciendo “Qué está haciendo aquí este chico”. Siempre he sido muy curioso.
Luego, cuando me vine a vivir aquí, a Europa, me di cuenta de cuanta influencia ha ejercido esa cultura no solo en mí, sino también en gente de aquí. Todas las formas de arte de Argentina, la danza, la música, han ejercido una importante carga cultural también aquí, en España y yo me siento bastante orgulloso de eso. Aunque como dije antes, soy un humanista y creo que el mundo nos pertenece… es un regalo de Dios o del universo, como quieras denominarlo, y mi trabajo es por el dominio cultural del mundo”.
Cuando en tu web se manifiesta que aquí has innovado con algunas de tus técnicas…¿ esa innovación vino de argentina, de tu etapa en Nueva York…?
Dani Pannullo: “No lo podría decir muy bien. Creo que provenía de la formación de teatro underground que en Argentina fue una revolución tan grande, incluso ya en la época que yo vivía aquí, con espacios para-culturales de donde han salido artistas a los que no he conocido personalmente, pero sí que puedo decir que sé lo que pesan y lo que significan.
Nosotros ya habíamos sembrado esa semilla de discordia, en el buen sentido, desde muchos antes. Yo había estado trabajando allá, en un grupo que era bastante conocido en esa época que era “Peinado Joly.” que era una mezcla de cabaret, vodevil, con la inclusión de la música del nuevo pop, en la época que la era del rock ya estaba acabando. Toda una generación que surgió de la era del pop punk, de la influencia que venía de Inglaterra. Todo esto que influyó en estas nuevas generaciones y un poco mi lenguaje de hoy, las raíces son esas, pero enriquecido por supuesto, por mi viaje a Nueva York y por los Estados Unidos que duró casi un año, mis viajes por Oriente.
El poder viajar y estrenar espectáculos en lugares como el Empire House de Tokio en Japón, en lugares como Aichi, también allí. Haber contactado con maestros del butoh como Kazuo Onoh y estar por ejemplo desarrollando un trabajo ahora tan cerca del mundo árabe con los derviches de El Cairo. Todo eso al final se transforma en un especie de cóctel, en un lenguaje que al final yo mismo me asombro y que es muy interesante… porque al final hay como un discurso humano que en definitiva es el que estoy buscando”.
E.A. Dani, en pocos días quedamos para otro café en este Comercial de Glorieta de Bilbao y seguimos la charla
RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa