Enrique Gabriel, cine argentino en España

Porteño y en España desde 1974, el argentino Enrique Gabriel va jalonando su trayectoria como director de cine entre películas con Argentina de fondo y otras ambientadas en España o Europa. El documental “La Pérdida” (2009), firmado junto al periodista español Javier Angulo, ha sido premiado en diversos festivales del mundo.
En tus películas, Enrique, la emigración tiene muchas veces un papel determinante...
Sí, es un tema recurrente. Siempre me sentí algo extranjero en todas partes, como a punto de tener que marcharme hacia otro lugar, iniciar una nueva vida en otra latitud. Es un sentimiento atávico, que habita en mí desde niño. El hecho de ser yo mismo una confluencia de raíces distintas (españolas, criollas, rusas, francesas, judías, germanas, bálticas, eslavas, etc) me dificulta la tarea de sentirme ciento por ciento de ningún lugar específico, y me hace afortunadamente inmune a cualquier tipo de nacionalismo. Hasta donde sé, soy quinta generación de emigrantes, lo cual engendra todo un potpourri de nostalgias variopintas e inextricables. Lógicamente, ello incide en mi ensueño, mi pensamiento, mi sentir y por tanto en mi obra.

Sobre la tuya a España, ¿Qué nos puedes decir? ¿Fué una bùsqueda o una imperiosa necesidad?
Mi emigración a España data de 1974, con toda mi familia. Mis padres ya no soportaban la creciente violencia y el empacho ideológico que se iba apoderando de la Argentina. Mi padre cargaba con un pasado político comprometido, había sido militante socialista y ello le había valido persecución y cárcel durante el gobierno de Perón en los 50. No estaba por la labor de repetir. Yo era un adolescente hiperexcitado y fácilmente seducible por las ideologías en boga. Todo ello, unido al desencanto, la incredulidad y el miedo que generaba la Argentina, provocó en mis padres una búsqueda de horizontes más estables, una búsqueda que, ante la espiral de demencia, pronto se tornó imperiosa necesidad, gracias a la cual hoy cuento el cuento.
Krapatchouk, En la puta calle, Las huellas borradas, Suspiros del Corazón, Vidas pequeñas, dentro de la ficción y como obras de autor ¿Alguna hija preferida?
Difícil elección: cada una con sus probables aciertos y sus certeros defectos. Cada película responde al ansia de un momento distinto de mi vida, cada una es parte de mi pasado. Yo voy cambiando, ellas quedan plasmadas, no representan forzosamente mi hoy. Son todas hijas grandes que ya han hecho su vida, han viajado, ganado premios, generando más o menos interés y, aunque siempre me habitan, ya se han ido lejos de mí. Han "emigrado". Nos vemos poco. Ahora mismo estoy terminando "Vidas Pequeñas", a esta sí que la mimo y la aceito como a un bébé, preocupado por que crezca saludable. No tardará en abandonarme.

Al rastrear el pasado reciente de Argentina, en “La Pérdida” podrías tú mismo ser un entrevistado...
"La Pérdida" es una reflexión sobre una parte del pasado reciente de la Argentina, una parte muy dolorosa que me ha afectado profundamente y seguirá afectándome hasta que me muera. Las personalidades allí entrevistadas son mentes brillantes cuyo principal punto en común es que son argentinos y exiliados. Ellos resuelven conflictos internacionales, combaten la injusticia, curan el cáncer y el infarto, resuelven ecuaciones cuánticas.... yo sólo hago cine. No me considero cualificado como para haber integrado aquel "elenco".
Antes eran los gallegos y gringos los que nos llevaron el cine y teatro para allá...
Hoy es de Argentina que viene el buen cine para acá, lo cual levanta el ánimo. Los "gringos" llevaron y siguen llevando el cine para allá, para acá y para el resto del planeta. Los "gallegos" menos cine llevaron, si acaso más el sainete, el género chico, pero también el gran teatro del siglo XX, y un maravilloso almacén en cada esquina de barrio. Lo de llevar cine por el mundo hoy en día está crudo crudo... El cine ha mutado, las costumbres y los espectadores también. Habrá que ver en qué se transforma aquello que se llamó hasta hace poco "cine".

Terminando cosas, pensando otras, encarando proyectos?....
Siempre anda uno terminando cosas, recortando flecos, esquivando algunas pedradas e intentando acertar con las tuyas. Siempre anda uno elucubrando y armando proyectos. Es una ocupación "full time" la de soñar. Tengo en preparación dos películas, una en España y otra en Argentina, pero ahora toca buscar la financiación, levantarlas, producirlas.... un rollo. Paralelamente, suelo acompañar bastante a mis películas por festivales. "La Pérdida" continúa viajando y ahora "Vidas Pequeñas" inicia su andadura.
Cuando cumples el rol de productor ¿Cómo te lo pasas viendo dirigir a otro?
Cuando ejerzo de productor cumplo exclusivamente mi rol de productor, administrativo, financiero, consejero artístico cuando me lo reclaman. Procuro no ir demasiado a rodajes ajenos, no me siento cómodo. Si me asocio con alguien para coproducirle su film, tengo plena confianza en su talento y en su sentido de la profesión. Busco la harmonía y no paso de ser algo así como un polo a tierra, un elemento pretendidamente tranquilizador. No lo logro siempre.
Se nos están terminando las palomitas, Enrique. Un recuerdo de Argentina y nos vamos....
¿Un recuerdo solamente...? Tal vez el aroma tan particular del campo pampeano, una mezcla de pastos, bosta, leño quemado... y una parrilla lejana.
Hasta la próxima luz, cámara y acción....
Eduardo Aldiser
Nota de portada de la revista RAÍZ ARGENTINA, Noviembre 2010, que se distribuye en Embajada y Consulados de Argentina, restaurantes, agencias de viajes, tiendas de productos argentinos, locutorios, asociaciones, etc. en España.