Eva Perón, una mujer en la Historia Argentina (Capítulo 1)

Coincidiendo con un nuevo aniversario, el 26 de Julio 2010, y a cincuenta y ocho años de la muerte de Eva Duarte de Perón, iniciamos esta serie de notas sobre este personaje de características únicas en la historia argentina. Las ha escrito Rodolfo Ghezzi en Madrid.
Sobre su autor, recordamos su trayectoria en España desde hace más de tres décadas ligadas a la difusión del tango y de nuestra Patria. Recientemente su labor fue reconocida por la Academia Nacional del Tango y en Junio 2010 fue el realizador del espectáculo “75 años sin Gardel”, con una gran repercusión en los distintos medios de comunicación de España.
Eva Perón, una mujer en la Historia Argentina (I)
Sobre su autor, recordamos su trayectoria en España desde hace más de tres décadas ligadas a la difusión del tango y de nuestra Patria. Recientemente su labor fue reconocida por la Academia Nacional del Tango y en Junio 2010 fue el realizador del espectáculo “75 años sin Gardel”, con una gran repercusión en los distintos medios de comunicación de España.
Eva Perón, una mujer en la Historia Argentina (I)

El regreso a España
Por Rodolfo Ghezzi
El 1º de septiembre del año 1971 se exhuma el cuerpo de Maria Maggi de Magistri, sepultado en el cementerio Mayor de Milán, Italia. El cadáver es trasladado en un furgón a Madrid, España y entregado en el caserón de la Quinta Puerta de Hierro, situada en el barrio del mismo nombre, a su titular Juan Domingo Perón, ex presidente de Argentina y exiliado en la Madre Patria.
Eva Perón, que ahora podía después de muerta volver a usar su verdadero nombre, regresaba a España por segunda vez. Terminaba así un trágico periplo que comenzó después del golpe militar que derrocó al general en septiembre de 1955, dieciséis años antes. Cuando eso sucedió, la momia de Evita estaba depositada en la segunda planta del edificio de la CGT (Confederación General del Trabajo) en Buenos Aires.
El 23 de noviembre de aquél fatídico año, dos meses después de la llamada Revolución Libertadora, el Jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE) al frente de un comando, subió a la cámara mortuoria, y ante un desesperado Pedro Ara (el doctor español que la embalsamó y que cuidaba su cuerpo) retiró los restos y se los llevó.
La historia a partir de ese momento reviste tintes dramáticos y crueles, con hechos protagonizados por el citado jefe del Servicio, con grado de teniente coronel y de nombre Carlos Moori Koenig. Al final, otros jefes militares enterados de tal barbarie, parece ser que con vejaciones incluidas, rescataron los restos y en un periplo que contó con la colaboración de la Compañía de San Pablo, se consigue la autorización para sepultarlo en Milán bajo el nombre citado al comienzo de la nota.
El traslado de los restos a Italia se produjo el 23 de Abril de 1957 a bordo de trasatlántico “Conte Biancamano”, que zarpó de Buenos Aires rumbo a Génova y fueron depositados en la tumba 41 del campo 86 del cementerio Maggiore de Milán. Es curioso como la historia se repite y con los mismos protagonistas. El cadáver de Eva era un símbolo que en cualquier momento podía recuperar la llamada Resistencia Peronista y que seguramente provocaría un estallido de imprevisibles consecuencias para los militares que habían tomado el poder, al comienzo con disidencias internas bastante profundas.
Quién ordenó la operación de expatriar a la esposa de Perón, se llamaba Alejandro Agustín Lanusse, tenía el grado de Teniente Coronel y era Jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo. El mismo que en el año 1971, ya como presidente de facto de la República Argentina, dio la orden para que el cuerpo fuera devuelto a Juan Domingo Perón, residente en Madrid.
La historia a partir de ese momento reviste tintes dramáticos y crueles, con hechos protagonizados por el citado jefe del Servicio, con grado de teniente coronel y de nombre Carlos Moori Koenig. Al final, otros jefes militares enterados de tal barbarie, parece ser que con vejaciones incluidas, rescataron los restos y en un periplo que contó con la colaboración de la Compañía de San Pablo, se consigue la autorización para sepultarlo en Milán bajo el nombre citado al comienzo de la nota.
El traslado de los restos a Italia se produjo el 23 de Abril de 1957 a bordo de trasatlántico “Conte Biancamano”, que zarpó de Buenos Aires rumbo a Génova y fueron depositados en la tumba 41 del campo 86 del cementerio Maggiore de Milán. Es curioso como la historia se repite y con los mismos protagonistas. El cadáver de Eva era un símbolo que en cualquier momento podía recuperar la llamada Resistencia Peronista y que seguramente provocaría un estallido de imprevisibles consecuencias para los militares que habían tomado el poder, al comienzo con disidencias internas bastante profundas.
Quién ordenó la operación de expatriar a la esposa de Perón, se llamaba Alejandro Agustín Lanusse, tenía el grado de Teniente Coronel y era Jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo. El mismo que en el año 1971, ya como presidente de facto de la República Argentina, dio la orden para que el cuerpo fuera devuelto a Juan Domingo Perón, residente en Madrid.

En el mes de Octubre de 1974, tres meses después de la muerte de su marido, Eva Duarte de Perón retorna a la Argentina, su cadáver es trasladado a la Quinta de Olivos (Residencia Oficial del Presidente de la República) y tras el golpe militar del 24 de marzo de 1976, entregado a la familia Duarte y depositado en el panteón familiar del cementerio de Recoleta en Buenos Aires, donde actualmente descansa.
RAÍZ ARGENTINA , el sentimiento argentino en España y Europa
El ciclo completo se podrá leer en nuestra sección HISTORIA ARGENTINA