Fernando Curti, futbolista: “Me siento un privilegiado por hacer y trabajar en lo que me gusta”
Fernando Curti es actualmente jugador del Hércules de Alicante, de la Primera División española. En estos momentos está ya plenamente recuperado de una lesión que le ha tenido apartado de los terrenos de juego durante varios meses. Con él hablamos sobre fútbol y sobre cuestiones sociales en las que está muy involucrado.
¿Estamos ya para jugar a pleno rendimiento?
Si. Hoy día para jugar al fútbol, lo primero es estar bien físicamente. Por mucha habilidad y talento que tengas, si no estás bien físicamente, no puedes jugar al fútbol.
¿En términos generales, por qué vienen tantos futbolistas argentinos a Europa?¿No te parece que algunos llegan demasiado jóvenes?
En toda Sudamérica se vive el fútbol, desde pequeños, de otra forma. Eso crea mucha cantera, me refiero a un potrero; y sí llegan muy jóvenes, me parece una locura. Es poner una barrera en la formación, en su evolución. Se fichan promesas que ni han debutado en Primera División y luego qué pasa, que no rinden, que no se adaptan.
¿Es muy duro llegar a ser futbolista profesional?
El fútbol es el primer deporte mundial, pasión de multitudes y todo el mundo sueña con llegar a Primera División y triunfar, pero es muy complicado porque más allá de tener condiciones hay que tener mucha suerte. Estar en el momento indicado, con las personas apropiadas y un conjunto de cosas que te rodean. Yo conozco a muchísimos futbolistas que no han llegado por cuestiones secundarias, no porque no valieran o no se hayan sacrificado. Además hay que tener en cuenta que en la adolescencia se pierden muchas etapas, con los amigos, con la familia.
Llegaste muy joven a España...
Si, a mi me fichó el Celta de Vigo para los juveniles. Al principio fue muy complicado porque vine sólo, aunque mi familia ya tenia idea de venir aquí. La verdad es que ahora creo que fue todo muy positivo. Me siento un privilegiado por hacer y trabajar en lo que me gusta. Vivir de lo que te gusta hoy día es muy complicado.
Los futbolistas, tenés un proceso de maduración muy rápido...
Los deportistas en general hacen vida de familia muy rápido. De hecho yo tengo una hija que va a cumplir ya ocho años. La profesión te lleva a ello y uno es lo que quiere y es feliz. Yo fui padre muy joven porque quería.
¿Hay mucha diferencia de jugar en Primera o en Segunda División?
Económicamente, evidentemente que la hay, pero yo en Tercera División he visto muchos jugadores mejores que en Primera. El estar jugando en una categoría no quiere decir que seas mejor o peor, la diferencia a nivel individual muchas veces no existe, a nivel de equipo sí. En categorías como Segunda B o Tercera es un fútbol muy intensivo, donde no hay espacio y se juega con mucha intensidad, donde recibes el balón y tenés a tres presionandoté, mientras que en Primera y Segunda se juega a un fútbol de otro concepto. En el fútbol no hay nada escrito. De todas formas a mí me gusta el fútbol rústico y que los árbitros se equivoquen es parte del fútbol.
La vida del futbolista profesional es muy corta. Tu estás representando también varias firmas de ropa ¿Te estás preparando para el futuro?
Lo primero es que cuando me retire quiero ser entrenador profesional, porque lo siento, de hecho quiero empezar ya los estudios porque me siento identificado con el entrenador. El asunto de representar marcas, la verdad es que llevo tiempo haciéndolo. Las grandes marcas se fijan en los deportistas porque llaman la atención del público. Ahora lo primero soy futbolista y por eso represento marcas de ropa deportiva y de ropa interior, pero cundo me retire lo que quiero ser es entrenador. Lo demás es secundario.
Mirando un poquito fuera del fútbol, la crisis también afecta a los deportistas...
La crisis salpica a todo el mundo y eso genera tensión y repercute en todo, más allá del fútbol.
¿Qué dirías a un argentino que los está pasando mal en España?
Le daría, sobre todo, un mensaje de que hay que seguir luchando y luchandolá; no bajar los brazos nunca, no abandonar y que detrás del sacrificio y del amor se consiguen las cosas. Hay que apretar los dientes y demostrar de qué pasta estamos hechos.
¿Cuál es el sueño que no hayas alcanzado todavía?
Jugar un Mundial y que no haya tanta injusticia en el mundo, sobre todo con los niños.
En los últimos tiempos estamos viendo que los futbolistas realizáis cada vez más acciones solidarias. Tu en concreto tienes en marcha un proyecto muy bonito en el Sáhara.
En estos momentos tengo un proyecto con un entrenador de Alcoy en el Sáhara para crear una escuela y liga de fútbol para que la gente tenga ilusión por algo. El proyecto ya está muy avanzado en los campamentos junto con la Fundación Dar Alkarama. Esta fundación trae niños enfermos que se les da aquí tratamiento médico y estudios. La idea es que todos participen, porque el fútbol involucra, porque habrá árbitros, dirigentes, futbolistas... estos asuntos me interesan mucho porque he estudiado psicología, educación infantil, salud infantil y he trabajado con toxicómanos. Yo no creo en otra política más que en ayudar a las personas e intento llevarlo a la práctica. Lo importante es el ser humano, las personas y ser día a día mejor.
¿Algún agradecimiento en especial?
Si hoy estoy recuperado es siempre al apoyo incondicional de mi familia y de personas que creen en mí, como Evaristo R., uno de mis representantes, en verdad es algo más que un representante.