Fiambalá, esa perla turística de Catamarca, Argentina

REVISTA RAÍZ ARGENTINA - ABRIL 2009
En el noroeste del territorio de Catamarca, allí donde los Seismiles (serie de volcanes que superan los 6.000 m. de altura), desafían la altura y el Paso de San Francisco (4.740 m.) invita a traspasar el límite argentino hacia Chile. A doscientos kilómetros de la frontera y enmarcada la ruta por cadenas de extensas dunas de arena blanca y suavemente grisáceas, la multifacética ciudad de Fiambalá invita a disfrutar de unas vacaciones variadas y entretenidas. Vamos al encuentro con el catamarqueño Jorge Contreras.
Naturaleza, cultura, salud, distensión y aventura, conforman la amplia gama de sus propuestas. Conviene recordar que el último DAKAR, vino de Chile y pasó por este lugar. Se han visto imágenes de esta región y localidad en los resúmenes diarios de la televisión de todo el mundo.
Fiambalá (en quechua “Fiawala”) es la segunda ciudad en importancia del departamento. Enclavada en un escenario sin igual, ofrece al viajero una buena alternativa para hacer base y recorrer la zona, deslumbrándose con sus bellezas paisajísticas y viviendo sus opciones recreativas. Termalismo, aventura, contacto con las raíces tradicionales de la región, la variedad de este rincón catamarqueño sorprende hasta al turista más audaz.
Llama poderosamente la atención la calidez en el trato de su gente, demostrando que son excelentes anfitriones en su relación con el visitante.
Visitar el Museo del Hombre; transitar la rústica y mística Ruta del Adobe, entre Fiambalá y Tinogasta; experimentar la adrenalina en las blancas Dunas de Tatón; desafiar la altura imponente de los Seismiles; recorrer el atractivo camino que antecede el Paso de San Francisco; son algunas de las magníficas alternativas a las que todo visitante puede acceder desde Fiambalá.
Termas de Fiambalá
Pero si hay algo característico de esta ciudad, que le ha significado reconocimiento internacional, ello es el sensacional Complejo Termal de Fiambalá, maravillosamente ubicado en una quebrada de 50 metros de ancho, entre paredes de granito de 100 metros de altura y bajo un monte de algarrobos. Allí el agua es hipertermal y baja de la montaña hacia unos 8 piletones escalonados construidos en piedra negra, enfriándose el agua por caída entre piletón y piletón, (diferencia de altura entre uno y otro de 1,70 mts a 2,50 mts.)
Se encuentra a escasos 15 Km al este de Fiambalá. Las aguas emergen a 1750 m. y se concentran en 14 piletas (piscinas) de piedra cordillerana con temperaturas que varían entre los 51 y 28 grados centígrados. En el lugar, y a pocos metros del agua, existen pequeñas habitaciones, mini hostería para alojamiento y asadores.
Las Termas de Fiambalá, visitado por el turismo internacional. Los viajeros disfrutan sumergiéndose en sus aguas para renovar energías y recibir el poder curativo que aporta su riqueza mineral, utilizándose para tratamientos de salud y relajación. Entre otras cosas se recomiendan para la Artritis y Osteoporosis Reumática Progresiva, Reumatismos, Fibrosis Crónica, Soriasis, Queratosis, alergias cutáneas y afecciones respiratorias como Sinusitis, Bronquitis Crónicas etc.
Artesanía y productos catamarqueños
Campos de cultivo, vinos de exportación, en pequeñas bodegas de altísima tecnología, ponchos de llama y vicuña, artesanías, productos dulces (nueces confitadas, alfeñiques gaznates y otras delicias (herencia de la influencia de la inmigración árabe) y mucho más de lo que imagina, completan la cartelera de atractivos de Fiambalá, un lugar donde hemos disfrutado de una de las muchas facetas turísticas de la provincia de Catamarca, ahora orientada a desarrollar su potencial con vistas al turismo interior, el de los países limítrofes y el internacional, venido de Europa, Norteamérica y Japón o China.
Las artesanías que produce esta zona son realizadas en madera, piedra, barro y cuero. Las mantas y ponchos, reconocidos por su originalidad y calidad están compuestos de lana de Vicuña, Llama y Oveja.
Fiamblá produce uvas de altura de primera calidad, con las que se producen vinos de exportación, premiados y reconocidos mundialmente. Es una de las regiones más altas en cuanto a la producción de vino se refiere. Sus variedades son: Syrah, Cabernet, Malbec, Borgoña, Chardonay y Torrontés.
Viajero y coloborador: Jorge Contreras, Santa Fe, Argentina
Fiambalá (en quechua “Fiawala”) es la segunda ciudad en importancia del departamento. Enclavada en un escenario sin igual, ofrece al viajero una buena alternativa para hacer base y recorrer la zona, deslumbrándose con sus bellezas paisajísticas y viviendo sus opciones recreativas. Termalismo, aventura, contacto con las raíces tradicionales de la región, la variedad de este rincón catamarqueño sorprende hasta al turista más audaz.
Llama poderosamente la atención la calidez en el trato de su gente, demostrando que son excelentes anfitriones en su relación con el visitante.
Visitar el Museo del Hombre; transitar la rústica y mística Ruta del Adobe, entre Fiambalá y Tinogasta; experimentar la adrenalina en las blancas Dunas de Tatón; desafiar la altura imponente de los Seismiles; recorrer el atractivo camino que antecede el Paso de San Francisco; son algunas de las magníficas alternativas a las que todo visitante puede acceder desde Fiambalá.
Termas de Fiambalá
Pero si hay algo característico de esta ciudad, que le ha significado reconocimiento internacional, ello es el sensacional Complejo Termal de Fiambalá, maravillosamente ubicado en una quebrada de 50 metros de ancho, entre paredes de granito de 100 metros de altura y bajo un monte de algarrobos. Allí el agua es hipertermal y baja de la montaña hacia unos 8 piletones escalonados construidos en piedra negra, enfriándose el agua por caída entre piletón y piletón, (diferencia de altura entre uno y otro de 1,70 mts a 2,50 mts.)
Se encuentra a escasos 15 Km al este de Fiambalá. Las aguas emergen a 1750 m. y se concentran en 14 piletas (piscinas) de piedra cordillerana con temperaturas que varían entre los 51 y 28 grados centígrados. En el lugar, y a pocos metros del agua, existen pequeñas habitaciones, mini hostería para alojamiento y asadores.
Las Termas de Fiambalá, visitado por el turismo internacional. Los viajeros disfrutan sumergiéndose en sus aguas para renovar energías y recibir el poder curativo que aporta su riqueza mineral, utilizándose para tratamientos de salud y relajación. Entre otras cosas se recomiendan para la Artritis y Osteoporosis Reumática Progresiva, Reumatismos, Fibrosis Crónica, Soriasis, Queratosis, alergias cutáneas y afecciones respiratorias como Sinusitis, Bronquitis Crónicas etc.
Artesanía y productos catamarqueños
Campos de cultivo, vinos de exportación, en pequeñas bodegas de altísima tecnología, ponchos de llama y vicuña, artesanías, productos dulces (nueces confitadas, alfeñiques gaznates y otras delicias (herencia de la influencia de la inmigración árabe) y mucho más de lo que imagina, completan la cartelera de atractivos de Fiambalá, un lugar donde hemos disfrutado de una de las muchas facetas turísticas de la provincia de Catamarca, ahora orientada a desarrollar su potencial con vistas al turismo interior, el de los países limítrofes y el internacional, venido de Europa, Norteamérica y Japón o China.
Las artesanías que produce esta zona son realizadas en madera, piedra, barro y cuero. Las mantas y ponchos, reconocidos por su originalidad y calidad están compuestos de lana de Vicuña, Llama y Oveja.
Fiamblá produce uvas de altura de primera calidad, con las que se producen vinos de exportación, premiados y reconocidos mundialmente. Es una de las regiones más altas en cuanto a la producción de vino se refiere. Sus variedades son: Syrah, Cabernet, Malbec, Borgoña, Chardonay y Torrontés.
Viajero y coloborador: Jorge Contreras, Santa Fe, Argentina