Desde ahora mismo y hasta el mes de junio inclusive, iremos desgranando paso a paso y con todo lujo de detalles, esa gran obra arquitectónica integrada en la ciudad misma de Rosario, de la que es, sin dudas, el mayor atractivo paisajístico, unida la obra del hombre a la de la Naturaleza: el caudaloso Río Paraná.
Agradecemos a la Directora General del Monumento Nacional a la Bandera, Graciela B. Greppi; al Sub Director, Dr. Miguel Carrillo Bascary y a la encargada del Archivo Documental y Fotográfico, Elvira S. Fernández, las atenciones que han tenido con nosotros y la autorización para utilizar imágenes y textos oficiales recogidos de
www.monumentoalabandera.gov.ar y de documentación enviada.
Las fotografías que veremos durante estas quince semanas, fueron realizadas por Daniel Dapari
daparifot@aol.com. Una de ellas: Prueba de luces del Propileo, pertenece al Profesor Nicolás Garmendia.
Gracias a todos ellos y al personal del Monumento a la Bandera, por la atención diaria a los visitantes y el cuidado de ese patrimonio de la memoria histórica de los argentinos.
La imagen que acompaña la nota inaugural de esta serie corresponde a la “Llama eterna” instalada en el centro del propileo. Detengámonos a conocer la parte posterior que remata a esa gran nave lista para partir, que es en sí mismo el Monumento:
El Propileo Triunfal de la Patria simboliza la Nación, jurídicamente organizada a partir de la sanción de la Constitución de 1853. Es una grandiosa construcción reminiscente del templo dedicado a Atenea en la Acrópolis de Atenas. En sus muros se encuentran esculpidas las vibrantes palabras del Himno Nacional Argentino.
Santuario destinado a albergar y a exaltar al héroe anónimo de la independencia. En el centro, se halla el pétreo pedestal sobre el que se asienta la urna que contiene restos de los granaderos de San Martín, muertos en san Lorenzo y de la que surge la llama votiva, Fuego Sagrado de la Argentinidad que arde permanentemente.
En las dos pequeñas galerías que bordean el amplio templo -una hacia calle Santa Fe y otra hacia Córdoba- se encuentran las hornacinas donde se ubican las esculturas que representan a la Gran Patria Americana en sus cuatro etapas: América Indígena, América Colonial, América Constitucional, América Futura.