• Noroeste Argentino: Purmamarca, Jujuy

    REVISTA RAÍZ ARGENTINA – DICIEMBRE 2009

     
     
    Quien pase un minuto, una hora, un día… en Purmamarca, a 65 kilómetros de la capital jujeña, San Salvador, jamás olvidará la magia de esas montañas que enmarcan a este pueblecito argentino, con apariencias de decorado para una película a todo color. Vayamos hasta la obra de la naturaleza y el quehacer del hombre, allá, a los 2.200 metros de altura, en el departamento Tumbuya, Jujuy, República Argentina
     
     
    PURMAMARCA está al pie del imponente Cerro de los Siete Colores. Su origen es prehispánico. Su pintoresco trazado urbano fue realizado en torno a su iglesia principal, que está bajo la advocación de Santa Rosa de Lima. Junto a uno de sus muros exteriores se eleva, milenario, un ejemplar de algarrobo con sus raíces bien enclavadas en el suelo pedregoso de éste y todos los lugares de la Quebrada de Humahuaca. Añoso y protector, a sus pies el pueblo se encuentra para celebrar bebiendo la aloja que dan sus vainas y que cada enero, cuando la sombra protege de los fuertes soles del noroeste, los copleros renuevan las tradiciones con los versos que cantaron sus abuelos.

    En la plaza principal encontramos la típica feria donde se ofrecen productos artesanales fabricados por allí nomás o traídos de la hermosa Catamarca o de otros valles de las provincias del noroeste: ponchos de lana de vicuña y llama, bufandas y gorros tejidos, tapices, sonajeros de semillas, collares y pulseras de alpaca y plata, entre otros suvenires.

    Allí se mezclan las presencias españolas e indígenas. El pequeño Cabildo tiene todo el estilo de los ayuntamientos andaluces o canarios del Siglo XVI. La Iglesia tiene en su puerta de madera grabada la fecha 1648, que puede ser el del año de su construcción, declarada Monumento Histórico Nacional en 1941. En su interior se encuentran ornamentos y pinturas antiguas realizadas por indígenas.

    PACHAMAMA

    Y allí están también las costumbres prehispánicas como las celebraciones donde participa todo el pueblo: los misachicos, el culto devoto a los difuntos, los pesebres vivientes, la Semana Santa. También es muy importante el culto a la Pachamama y otros ritos anteriores a la colonización. Es frecuente encontrar, en los caminos que recorremos para ver el Cerro de los Siete Colores y otros senderos, montículos de piedras dedicados a la madre tierra, esa Pachamama ancestral que sigue reuniendo en distintos parajes andinos cada año a las colectividades quechuas y aimaraes.

    Precisamente en esta última lengua Purmamarca significa "Pueblo de la Tierra Virgen". No es extraño que el pueblo indígena, al aceptar y mezclar sus costumbres religiosas con el cristianismo traído por los sacerdotes que integraban las expediciones conquistadoras, vieran en la santa limeña, Santa Rosa, la representante espiritual del pueblo a la que volcar toda su devoción.

    CERRO DE SIETE COLORES

    No hay en toda la región ni en el país un espectáculo montañoso igual y ni siquiera parecido. Las laderas de este cerro vecino a la población de Purmamarca, muestra en líneas horizontales, como si de una tarta marmolada se tratara, fileteados de distintos colores, vivos y capaces de trasuntar la existencia de un arco iris sólido e inmutable.

    PASEO DE LOS COLORADOS

    Recorrido de 3 km., en el que la combinación de colores y caprichosas figuras gigantes, modeladas por la naturaleza, crean un paisaje único a espaldas del pueblo, y hacen que los visitantes se complazcan ante un espectáculo nuevo y diferente. Cabe destacar su importancia como veta de arcilla, la cual se emplea para modelar pesebres tradicionales, elementos de cocina, etc. Desde la paz, desde el silencio milenario, mientras se va recorriéndolo, allí… en la soledad andina, el alma puede volar hasta cimas olvidadas en nuestra vida ajetreada y zaherida por miles de estímulos, que nos atrofian el espíritu.

    GUÍA PARA EL VIAJERO

    COMO LLEGAR

    Aerolíneas Argentinas vuela todos los días a San Salvador de Jujuy. El autobús / ómnibus de Jujuy a la Quebrada de Humahuaca demora unas dos horas. También hay autobuses que unen la capital argentina y San Salvador de Jujuy.

    COMER Y DORMIR

    En Purmamarca, Restaurante "La Posta", en la calle Rivadavia. De una treintena de hoteles, hostales y cabañas, seleccionamos el Huaira Huasi, Ruta 52 km 11, tel.: 42333813, www.huairahuasi.com.ar
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