Roberto Palmer, ese Quilla Huasi argentino que vive en Madrid


Yo entré a Los Quilla el primero de Marzo de 1962. Ese verano, estaba cantando en algunos sitios de Mar del Plata. Se me apareció Cacho Valles para proponerme reemplazar a Vega en el grupo. Eso también tuvo algo de mágico, porque ellos ya habían logrado encumbrarse en el éxito con la zamba ´Angélica´ y entrar a formar parte del conjunto, se me hacía algo así como un milagro....que no dejé escapar...”
COSQUÍN
“En el 64 fuimos por primera vez a Cosquín, y ya no dejamos de hacerlo a través de los años. Eran días y noches de interminables guitarreadas y manifestaciones de entusiasmo general, fogones y juntadas de jóvenes (y otros no tanto) cantando y gozando de tan fenomenal ambiente. Nosotros tuvimos en una de esas noches, el privilegio de recibir el 'Camín Cosquín´ al mejor conjunto del año, algo así como la revelación. Y después, Ramoncito Navarro y yo, en 1972, de ganar por votación popular el premio a la mejor canción con ´La Chaya de los Pobres´,...así que mirá si tengo para recordar y añorar!”
MADRID
“Estando aquí, hice algunas presentaciones esporádicas en distintos lugares como solista. En ´Tangofes´, Patios del Conde Duque, organizado por Rodolfo Ghezzi y Kike Lastra, estuve junto al Sexteto Tango y Beba Pugliese. Canté todos temas folclóricos del repertorio de Carlos Gardel, hermosa y riesgosa experiencia la mía...”
“Por lo demás, sigo arreglando y grabando folclore tradicional con mi cuñado Kike De Caso como segunda voz, "gallego" él que se las rebusca bien,...ya tenemos 90 temas, pero sin pretensiones profesionales… solamente para amigos... y vivo en Madrid, tranquilo, con Belén, mi mujer, una española que es una amante acérrima de nuestra música. Me relaciono muy bien con los españoles, tengo aquí muchos buenos amigos y también algún argentino con el que mateamos de vez en cuando”.
UN POEMA
“Con tantas canciones mías, quisiera dejarles ´Canto de Añoranza´, que se inspira en mi tiempo de colegial. Tuve en 5º y 6º al mejor maestro de mi vida, don Raúl Muñoz, que dejó una huella muy honda en mis sentimientos. Dice así: ´Lejana infancia mía / de sueños y esperanzas, / con añeja nostalgia / te siento regresar, / trayendo en la ternura / que envuelve mis recuerdos / nostalgias de mi pueblo, / mis amigos, mi hogar. El barrio de los juegos / al sol de claras tardes... / El cantar de mi madre... / El aroma del pan, / y el repicar sonoro / de una alegre campana / llamando en las mañanas / con su diana escolar / escuelita… mi escuela... Hoy la misma campana, / cantarina me llama / y su voz de cristal / es canto de añoranza / y por magia de un sueño / soy de nuevo un pequeño / de blanco delantal, / a tu portal regreso / junto a mis compañeros / y el anciano portero / nos recibe otra vez, / y siento entre los ecos / de tu patio desierto / la voz de mi maestro / que vuelve del ayer... Escuelita...mi escuela... / Te canta su cariño / el corazón de un niño / que no quiso crecer' Se los dejo con un abrazo de Roberto Palmer para los lectores de Raíz Argentina”.