Senderos españoles. Un ecuatoriano y un argentino en puertos de Sierra de Guadarrama

Ha sido en julio 2010 y buscando desde Cercedilla el Puerto de la Fuenfría (1.789 m.). El argentino soy yo mismo. El ecuatoriano, un chaman andino que hacía así su tercer etapa desde Madrid, en el Camino de Santiago, rumbo a Segovia. Se llama Ángel Medardo Chicomin Astudillo y lo quiero presentar.
En estos mismos portales del grupo CLUB RAÍZ podrán encontrar relatos que el mismo Ángel Medardo nos hará, no solo del Camino de Santiago sino de sus muchas rutas y recorridos realizados a lo largo de su vida.
En estos mismos portales del grupo CLUB RAÍZ podrán encontrar relatos que el mismo Ángel Medardo nos hará, no solo del Camino de Santiago sino de sus muchas rutas y recorridos realizados a lo largo de su vida.

Ha decidido cubrir con sus pasos y, en algunos casos, en bicicleta o con transportes acuáticos o terrestres en tramos muy especiales, los caminos iniciáticos que hay alrededor del mundo. Es más, continuamos nuestra comunicación tras el encuentro y me ha confirmado su llegada a Santiago de Compostela hacia el 10 de agosto de 2010 y un “pequeño recorrido añadido”: los senderos que hacían los antiguos para llegar hasta el final de la tierra… FINISTERRE. Esto representa muchos kilómetros más hasta alcanzar el punto más occidental de España y casi de Europa.
La charla de caminantes que tuvimos tenía como entorno uno de esos lugares mágicos del entorno de Cercedilla, sobre un alto peñasco y rodeados de pinares y otros árboles y arbustos que dan al entorno un aspecto alpino de belleza difícil de describir, con un frescor apetecible en el caluroso verano madrileño.
En pocos minutos, Ángel Medardo me hizo recorrer sus caminos andinos que incluyen las provincias argentinas del noroeste pobladas por quechuas como él, Jujuy, Salta, Catamarca… Por nuestra tierra tiene también hecho, en pleno invierno, un largo recorrido, mucho de él caminando, por la Patagonia Argentina buscando el Ventisquero y Glaciar de Perito Moreno, Santa Cruz y recorriendo la isla de los onas, Tierra del Fuego. Todo con muchos grados bajo cero.

Pasa al hablar con Ángel, caminador del mundo y chaman andino ecuatoriano, lo que ocurre con aquellos que tienen a la tierra por hogar y saben mirarla, sopesarla, analizarla. Sus palabras encierran un conocimiento profundo y una concepción de la vida que bien vale captar y adoptar en las mayores dosis posibles, para contrapesar con el ajetreo ciego y sordo, en el que nos encontramos atrapados especialmente los habitantes de las grandes concentraciones urbanas.
Siempre se habla de las ventajas del caminar que si para el corazón, el peso o el colesterol. Realmente el encuentro espiritual con entornos donde prevalece la naturaleza sobre el hombre, el silencio solo roto por el canto de pájaros y las palabras que cruzamos (aunque más no sea un saludo) con los otros caminantes, aportan mucho más aún para la psique y el alma.
Si en un recodo del camino el destino nos hace coincidir con seres como Ángel Medardo Chicomin Astudillo, quechua de las alturas de los Andes, en Ecuador, el día, el momento, las palabras… todo se transforma en un recuerdo inolvidable.
RAÍZ ARGENTINA, el sentimiento argentino en España y Europa